
Es el diagnóstico preciso, mediante el análisis minucioso por biopsia y estudio histopatológico, de las afecciones de la cavidad bucal y la región maxilofacial, para determinar la naturaleza de la lesión y llegar a un diagnóstico definitivo.
Ante una lesión que no cicatriza, un cambio de color o un crecimiento en la boca, lo más importante es saber qué es a tiempo. Un diagnóstico claro permite definir el tratamiento adecuado y, cuando hace falta, actuar con rapidez.
Evaluaciones periódicas para identificar a tiempo cambios en la mucosa oral y signos de alerta.
Biopsia (incisional, excisional, seriada o por aspiración) y estudio histopatológico para detectar quistes, tumores o lesiones benignas y malignas.
Según el diagnóstico: manejo farmacológico, extirpación quirúrgica de la lesión y, en casos oncológicos, manejo interdisciplinario con oncología.
Si tienes una llaga o herida en la boca que no cicatriza en dos semanas, una mancha blanca o roja, un bulto, o cualquier cambio que te preocupe. Consultar a tiempo es la mejor decisión.
Es la toma de una muestra de la lesión para analizarla al microscopio. Se realiza con anestesia local, por lo que es un procedimiento bien tolerado. Es el paso que permite un diagnóstico definitivo.
El estudio histopatológico toma algunos días. En cuanto está listo, lo revisamos juntos y definimos el plan de tratamiento con claridad.
Lo primero es resolver el problema. En casos oncológicos se coordina un manejo interdisciplinario con oncología para darte el mejor tratamiento posible, acompañándote en cada paso.
No esperes. Agenda una valoración y obtén un diagnóstico claro cuanto antes.