
Es la cirugía que trata, dentro de la boca y los maxilares, las afecciones de los dientes, las encías y el hueso. Incluye desde extracciones complejas hasta la preparación del terreno para un implante.
Mi diferencia está en el láser —que en muchos procedimientos significa menos sangrado, menos dolor, menos inflamación y mejor cicatrización— y en la opción de sedación / anestesia endovenosa para que no sientas ni recuerdes nada.
Extracción de cordales (en boca y retenidas), dientes supernumerarios y restos radiculares, con técnica cuidadosa y recuperación guiada.
Reparación de la comunicación entre la boca y el seno maxilar tras una extracción o lesión, para evitar infecciones.
Aumento del hueso en la zona posterior del maxilar superior para poder colocar implantes cuando falta altura ósea.
Extirpación de quistes y lesiones de los maxilares, con estudio para confirmar su naturaleza (ver Patología Oral).
Reconstrucción del hueso perdido con injertos propios o biomateriales, cuando se necesita base para un implante.
Gingivoplastia, frenillectomía y alargamiento de corona clínica para la salud y la estética de tus encías.


Durante el procedimiento no, gracias a la anestesia. Si lo prefieres, podemos hacerlo bajo sedación para que estés dormido y tranquilo. El postoperatorio se controla muy bien con la medicación indicada.
En muchos procedimientos el láser reduce el sangrado, el dolor y la inflamación, y mejora la cicatrización. Eso suele traducirse en una recuperación más cómoda y rápida.
Las cordales retenidas requieren planificación con radiografía, pero son un procedimiento habitual. Evaluamos su posición y su relación con nervios y dientes vecinos para hacerlo de forma segura.
Depende del procedimiento y su complejidad. En la valoración recibirás un plan claro y un presupuesto detallado.
Cuéntame qué necesitas. Revisaré tu caso y te explicaré la mejor opción para ti.