
Es un tornillo de titanio que se coloca en el hueso y cumple la función de la raíz del diente perdido. En el cual se ancla la corona, que se ve y funciona con las cualidades de un diente natural.
Este tipo de tratamiento permite reponer desde una sola pieza dentaria hasta una arcada completa. Sin dañar las piezas dentarias existentes.
Reemplazo de la pieza dental perdida mediante tornillos de titanio; de ser necesario, con injertos óseos propios o biomateriales. Bajo anestesia o con sedación si no quieres sentir nada.
Para casos donde los maxilares cuentan con pobre o nula existencia de hueso.


Se hace con anestesia local y, si lo prefieres, con sedación. La mayoría de pacientes lo compara con una extracción sencilla y el postoperatorio suele ser más leve de lo que se imagina.
Existen soluciones: injertos óseos o elevación de seno maxilar que recuperan el volumen necesario. En casos muy atróficos, los implantes cigomáticos son una alternativa. Lo evaluamos en la valoración.
Con buena higiene y controles periódicos, los implantes pueden durar muchos años. La corona puede requerir mantenimiento con el tiempo.
Varía según el número de implantes y si se requieren injertos. En la valoración recibirás un plan claro, por etapas y con opciones.
Cuéntame tu caso. Diseñaremos un plan a tu medida para devolverte función y estética.